miércoles, 23 de marzo de 2011

Entrevista.

Pregunta de Benjamín G. Rosado a Alfonso Aijón en El Cultural:

¿Y para cuándo un cambio de público?

La gente me anima para hacer experimentos, pero yo sigo pensando en esos 4.000 aficionados que hay en Madrid. La Filarmónica de Berlín no llenó. Ni Pollini. Vivimos en la cultura del gratis total. Pero la gente sigue pagando por un partido bajo la lluvia.


miércoles, 16 de marzo de 2011

lunes, 14 de marzo de 2011

Catorce años lleva el angelito.

Durante la transmisión de anoche por Canal + del Sevilla-Barcelona, Carlos Martínez dijo de Pérez Lasa: "Si pita al contrario de lo que ve, tiene más posibilidades de acertar".
De todas las quejas de Mouriño, en una tiene razón: "El señor Lasa del 2011 es exactamente igual que en 1996. La vida no le ha cambiado nada". Una correción y un apunte propio caben si me lo permiten. Debutó en Primera el 7-9-97 y lo suyo debe ser degenerativo, digo yo, porque tras unos años haciéndolo "bien" (parecía que como cualquier persona todo se aprende con el tiempo) vuelve a sus primeros años que fueron... como ayer. Pero es que en el famoso libre directo sacado por Messi y presunta falta de Busquets, si se fijan en el vídeo, el árbitro echa a correr antes de que sea golpeado el balón cuando no se puede pitar nada hasta que el esférico esté en juego. Ya sabía lo que iba a hacer, tenía ganas de anularlo y no se puede señalar ninguna falta técnica con el balón parado, disciplinarias sí, las que hagan falta pero siempre se ejecutará el saque libre a favor del Barcelona. Error grave del vasco y error voluntario.

Pero bueno, en todas partes cuecen habas y en la liga de Costa Rica no dieron por válido este gol:

domingo, 13 de marzo de 2011

Como el cangrejo.

Misa celebrada el pasado 24 de julio en el monte Castrove, en Poio (Pontevedra)

sábado, 12 de marzo de 2011

Cuento de la impotencia.

Érase una vez un poderoso presidente que tenía en Madrid un equipo y contrató al que para muchos era el mejor entrenador del mundo. Pero su máximo rival le otorgó el mando del suyo a un joven e inexperto hombre de la casa y comenzó a ganar, a ganar, a ganar... Vencía en España y fuera, en Europa, siendo campeón de la máxima competición continental. Esto al presidente pudiente le ponía... y el entrenador no ganaba, se aburría, añoraba Italia ¡y se marchó! dejando colgados al club y a su potentado presidente.

Ya saben de quién estoy hablando. ¿Quién creían si no? Sí claro, es de Ettore Messina pero...

martes, 8 de marzo de 2011